La Antigua Constitución luego de las Independencias, 1808-1852

JOSÉ CARLOS CHIARAMONTE
DESARROLLO ECONÓMICO 50.199 (2010): 331-361

En el mundo español e hispanoamericano la expresión “nuestra antigua constitución” fue el equivalente más utilizado, desde la segunda mitad del siglo XVIII, de lo que en tierras británicas se mencionaba como ancient constitution o funda- mental law. En el escenario político abierto por las independencias, frecuentemente considerado como el reino de la anarquía, carente de reglas políticas ordenadoras de la sociedad, las entidades soberanas emergentes poseyeron en realidad normas constitucionales que, entre otras cosas, justificaban sus diversas posturas ante los proyectos de un posible Estado nacional. La naturaleza de dichas normas no era la misma en todos los casos, pues junto a innovaciones tendientes a implantar regímenes representativos subsistían normas acordes con la “antigua constitución”, como las Ordenanzas de In-tendentes o las Leyes de Indias. En la segunda parte, este artículo examina la validez de ese enfoque en el caso del Río de la Plata, donde junto al fracaso de los nuevos proyectos constitucionales, la realidad mostró la persistencia de la antigua constitución con modificaciones de diversa magnitud y la implementación de otras nuevas, pero acordes con ella. Tal el caso de las “facultades extraordinarias”, la antigua institución legal de la dictadura. Asimismo, el artículo efectúa una revisión de la invalidez del concepto de caudillismo y expone la vigencia de un conjunto de doctrinas enraizadas en el derecho natural y de gentes, frecuentemente descuidadas en la historiografía latinoamericanista por la obsesión por la irrupción de la “modernidad”.